En los años 30, la tabacalera canadiense Mcdonald pegó un golpe de mercado con el lanzamiento de su línea Export que se volvería muy popular a partir de un detalle en su marquilla. El retrato de una atractiva joven de familia escocesa llamada Betty Annan Grant pintada por el ilustrador y artista gráfico Rex Woods. Annan Grant resplandecía ahí como una joya del realismo publicitario ataviada con el tartan característico del clan Donald del Norte, uno de los más arraigados en las Highlands británicas (“McDougall and McDonald there, the clans have come from everywhere”, le oiríamos cantar a Luca Prodan en Buenos Aires en 1986 cuando Sumo estrenó “Crua-Chan” o “Gaitas”). La cultura popular bautizó a Betty Annan Grant como Scottish lassie (muchacha escocesa) y su figura permaneció en los atados de cigarrillos y las bolsas de tabaco Export hasta los 70.

Marquilla de cigarrillos McDonald Export con el dibujo de Betty Annan Grant por Rex Woods.
Los cigarrillos canadienses daban vueltas por toda Europa cuando en 1940, casi al filo de Anschluss, nacía en Linz, a orillas del alto Danubio, otra mujer llamada Waltraud Lehner que se sumaría a las filas del extremo accionismo vienés de fines de los 60 con un nombre que desechaba tanto el apellido paterno como el de su libreta de matrimonio (Höllinger). En un movimiento performático-conceptual, que no escatimaba en brutalidades de todo tipo para sanar (o al menos intentarlo) el trauma de la complicidad austríaca con el III Reich, el nombre de VALIE EXPORT llamaba la atención, así en mayúsculas, por ponerse al frente de un grupo en el que los hombres parecían tan exclusivos como los del Jockey Club. VALIE EXPORT había decidido hacer de su cuerpo su atelier y soporte y también se proponía como una marca: la de la explotación de la mujer. Es así como el arte conceptual se apropiaba de aquella línea de cigarrillos cuyos carteles se superponían en la perspectiva de Toronto y es así como la dulce Scottish lassie saltó de la marquilla a la escena del arte encarnada en esta temeraria performer capaz de todo.

Smart Export (1970).
EXPORT podía, por caso, hacerse tatuar una liga, colmo del fetiche erótico, a la vista del público como si se tratara de un stigma cristiano, una herida que marcaría su cuerpo de por vida para dar cuenta del rol asignado a las mujeres en el reparto de la película sexual. EXPORT se dejó tatuar, a la manera de convictos y marineros, el 2 de julio de 1970 en un teatro de Frankfurt. Llamaba a este tipo de performances Body sign action y las enmarcaba ya entonces como una rama disidente de la escena vienesa. Lo suyo era, en sus propias palabras, el “Accionismo Feminista”.

Body sign action (1970)
VALIE EXPORT usaba la fotografía como registro de sus performances tal como puede verse en Encirclement (1976), de la serie Body Configurations donde deja que su cuerpo se adapte al diseño urbano de una ochava europea desparramada en el asfalto. Esa es la imagen elegida por el MoMA en su entrada on line de la artista de la que el museo conserva más de 70 piezas.

Encirclement (1976)
El uso del espacio público y los bordes de la acera coloreados en la foto sugieren una forma que podría constelar con un Vivo Dito de nuestro Alberto Greco en Buenos Aires, Madrid o Roma. Pero la scholar que se ocupa de ella elige, desde ya, quitarla de Viena y ponerla en línea con feministas norteamericanas como Yvonne Rainer o Carolee Schneemann que sobresalen en el canon del empoderamiento de los primeros 70. Ya en 1968 se había mostrado todavía más desafiante cuando estrenó la acción Genital Panic en Münich irrumpiendo en un cine arty en crotchless durante la proyección de una película sado-erótica. Su aparición modificaba el punto de vista: ¿Había que mirar la vagina proyectada en la pantalla o la de EXPORT ao vivo? De este roce con la pantalla salieron después sus experiencia de cine expandido que hicieron escuela en Alemania y Austria.

Action Pants: Genital Panic (1968).
La liga tatuada en 1970 debe ser apenas perceptible ahora en el cuerpo de 86 años de VALIE EXPORT. La figura de cuerpo completo de Scottish Lassie pintada por el bueno de Rex Woods permanece inmaculada, enmarcada en vidrio en una tumba del cementerio de York, Toronto, tras su muerte en 2004 a los 90 años. Los cigarrillos Export se siguen vendiendo en Canadá, Gran Bretaña y Hungría.






























