Entre la modernidad parisina y el paisajismo mediterráneo, el artista catalán desarrolló un estilo hipnótico e inquietante que cautivó al público de su tiempo a ambos lados del Atlántico.
La tesis de Benjamin sobre progreso y modernidad donde aparece citado el artista europeo, es el punto de partida para analizar la delgada línea entre figuración y abstracción característica en Klee.