El mural poco conocido del gran pintor se encuentra en la escuela Pedro de Mendoza de La Boca. La escena muestra dos buzos que trabajan en un mundo onírico y subacuático.
Quinquela más allá de la Boca, su filiación europea, Quinquela como cineasta. Una pintura con sentido cinético, en la que se impone algo del orden de lo infernal y de la muerte.